sábado, 17 de abril de 2010

YProduction : Economía, cultura y procomún

Conferencia de Yproduction sobre relaciones entre economía y cultura, mas allá de los paradigmas arcaicos que se van construyendo desde el Foro Europeo de Industrias Culturales.
Capitalismo cognitivo, procomún, acumulación primitiva, indusrias creativas.


Charla "muy pedagógica" (como diría Adrià de EXIT ;) sobre "economía, cultura y procomún" en el pasado (d)evolution summit


Fuente: Yproduction

Acción el la calle de Fiat 500 Convertible.


Impresionante ocupación el pasado sábado de la madrileña Plaza de la Luna, para la presentación del Fiat 500 Convertible.
No faltó de nada: conciertos, picnics, coches, perritos, helados, fotos, regalos, globos… y los más modelnos del lugar luciendo sus peores galas junto a padres despistados con niños que por culpa de la crisis les acercan a todo tipo de bolos gratuitos.
Todo un despliegue pare vender más coches en la nueva zona “cool” ( quiere decir donde más se está especulando) de Madrid y molestar un poquito a los vecinos. Es el precio a pagar para que suban tus inmuebles. Gracias Triball.
Lo más sangrante fue ver como mientras la policía nos quitaba las cervecitas ( está prohibido consumir alcohol en la calle) a los pobres modelnos de turno,  los Vips se ponían las botas en un improvisado reservado tras una malla comiendo y bebiendo a expuertas. Que se escondan mejor, que eso duele…
Fuente: Lanoconvencional.com

miércoles, 7 de abril de 2010

Frente a la generalización de la producción acrítica y espectacularizada. Un ecosistema en el que reproducirnos

Ante la situación de cambio y proliferación de centros de producción artística en Euskadi, cabe preguntarse si alguien ha consultado en algún momento a l*s artist*s y a otros agentes del medio, qué es lo que necesitan y para qué. Esta sólo es una de las posibles respuestas.....


Un artículo de Ricardo_AMASTÉ  publicado originalmente el 2 de abril 2010 en el suplemento Mugalari del diario GARA.
Continuar leyendo artículo en  Ptqk_blogzine

jueves, 1 de abril de 2010

Cómo hacer taquilla con engendros de la cultura de masas


A propósito de la retrospectiva de Tim Burton en el MoMA

Es tan triste como lógico que el museo elija este momento concreto para realizar la retrospectiva, aprovechando la sincronización con el taquillazo de Alice In Wonderland. 
Muchas de las “obras” que se exponen no son más que pertenencias de un personaje famoso. Otras muchas se parecen demasiado a objetos a la venta en cualquier tienda de cómics. Los productos de la corporativa Burton ya invaden suficiente espacio como para colmo, llenar los museos. Cuando las sinergias entre lobbys culturales-empresariales aumentan, caemos inevitablemente en la preocupante estandarización de los productos culturales.
Es sencillo encontrar público al que le apetezca montarse en una atracción, pero los museos no deberían convertirse en parques temáticos o al menos, si así deciden actuar, podrían intentar ofrecer un contenido más diferenciado. Una sociedad que consume los mismos productos en el cine, en la televisión, en las tiendas y ahora, hasta en los museos, vivirá felizmente alienada dejando poco espacio para la crítica, y haciendo desaparecer así las posibles alternativas para el cambio. Centralización, sincronización, uniformización...las paredes del museo son una esponja del clima que invade el exterior.
Entristece concluir que los museos de arte contemporáneo quieran nutrirse de los desperdicios de la cultura de masas, en vez de ofrecer alternativas que intenten sacarnos de este círculo vicioso, cada vez más grande y menos enriquecedor.

Extracto del artículo publicado por A*DESK
Ni que decir tiene que subscribo al 100x100 este artículo que considero pone el dedo en la llaga, de la cada vez más sangrante realidad artística y cultural.

Estado crítico, estado urbano


De una ciudad se pide que sea un lugar activo, que tenga emoción, que pasen cosas, que llegue a alterar nuestra conciencia y facilite -mediante lo que nos da- la capacidad para pensar y repensar lo que ocurre a nuestro alrededor.
En el momento en que una ciudad es aburrida y no "permite" que el debate cultural sea de calidad, toca replantearse qué está pasando. La tradición crítica en una ciudad es algo que raramente se valora políticamente; seguramente lo contrario. Si sus habitantes están calladitos mejor que mejor. Además, las dosis adecuadas de espectáculo ayudarán a apaciguar las fieras.


Pero la tradición crítica, y su continuación en la actualidad, en las ciudades ayuda a que toque generar proyectos más válidos, ya que los productores culturales se la juegan mucho más al existir un receptor capaz de recordarles que no, que no cuela.


Fuente:  A*DESK